
Se presentó el libro “Escritores de La Pampa” en Eduardo Castex: publicación del Certamen “Vivir en Democracia con Justicia Social” 2008.
El acto que se desarrolló el pasado jueves 29, fue encabezado por el intendente de Eduardo Castex, Juan Chiquilitto y el Director Municipal de Cultura y Turismo, Pablo Naveiras, los premiados Eduardo Olivera y Edgardo Aníbal Reinhart y equipo del Área Publicaciones del organismo de cultura provincial.

En ese marco, la escritora Diana Irene Blanco, rindió homenaje a la poeta Aurestela Mini, quien residió mucho tiempo en Eduardo Castex y falleciera en abril de 2008. Blanco refirió en su alocución: “me queda la satisfacción del deber cumplido, de haber rescatado un nombre, y comenzar a lograr que se ubique a Aurestela Mini, tanto en las personas, como en los círculos literarios y en las escuelas”.
Una placa homenaje, a Aurestela Mini fue descubierta por las autoridades, y su hija Patricia, quedando impuesto su nombre al Salón de Actos de Cultura de Eduardo Castex, sito en España 954.

Aurestela Mini
Fue la mayor de 6 hermanos, nació en Mariano Miró. Su padre fue docente y su madre profesora de piano. Se recibió de maestra y trabajó en primer lugar en la localidad de Boeuf. En 1960 llegó a Eduardo Castex, asumió como docente en la Escuela Nº 44 hasta su jubilación. Dio cátedras además en el Colegio General Manuel Belgrano. Se casó y tuvo tres hijos: Patricia, Ricardo y Laura; y cuatro nietos.
Posteriormente se trasladó, siendo pequeños sus hijos, a la ciudad de Santa Rosa, donde vivió por varios años. Se hizo cargo de la asistencia del Taller Literario en la Casa de la Cultura de Eduardo Castex desde 1995 hasta 1998 aproximadamente.
Nació el 31 de Marzo de 1941 y eligió alejarse el 14 de abril de 2008. Allá, donde los caminos se cierran, donde el aire envuelve de luz, está la mujer renacida en la libertad de la memoria. Se fue luego de haber caminado todos los paisajes. A veces nostálgica, otras veces con un atisbo de rebeldía, entre la luz y la sombra, la piedad y la pena, y otras tantas viviendo un amor presente o un amor lejano con toda la pasión ariana. No fue indiferente a la mentira y a la injusticia, su verbo clamó por una conciencia sana, expresando que la palabra puede ser: “pequeña y perpetua; sádica o monstruosa compitiendo ramajes de atracción antes del hueso y la mirada”. Así fue la descripción que de ella hiciera la castense Diana Blanco.



